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156. Sentido espiritual en que los doctores esplican ordinariamente

la reedificacion del tabernáculo 408

159. La Iglesia presente no puede ser el tabernáculo que se pro-

mete restituir 410

160. Diversidad del sacerdocio perteneciente á la tribu de Leví y

el reino perteneciente á la familia de David 411

166. El no entender el modo con que las cosas deben suceder no es

suficiente motivo para negarlas 415

169. El primer concilio de la Iglesia congregado en Jerttsalín.... 418
1/4. Reflexiones sobre la respuesta que dio Jesucristo á sus discí-
pulos, que le preguntaban, cuando seria la restitucion del

reinodel Israel 421

179- Esplicacion poco satisfactoria de ¡os testos de Santiago y pro-
fecía de Amos 425

188. Dase otra inteligencia mas fundada á dicho testo de San-
tiago 432

194. -Se confirma todo lo dicho con otros lugares de la sagrada Es-
critura, siendo el primero el capitulo ix de Isaías 438

196. El segundo el capitulo i de S. Lucas 439

206. El tercero el salmo cxxxi 446

209. Ultima observacion en que largamente se discute el capi-
tulo xvi de Isaías 449

219. Tres reflexiones que facilitan la inteligencia de dicho capitulo 457

227- Conclusion primera que nace de todo lo espuesto 464

231. Conclusion segunda 467

239. Resumen ó epilogo de los lugares citados de la santa Escri-
tura 473

249 El monte Sión sobre los montes 478

253. Esplicacion comun de los doctores de estas profecías 480

258. Dificultades muy grandes que presenta el verso 4 de Isaías y

3 de Afíqueas, siguiendo la esplicacion de los doctores..:. 483
268. Distinguiendo, como deben distinguirse, ios dos tiempos del

Mesías, se desvanecen las dificultades 489

285. Se confirma la doctrina del autor con el mismo contesto del

capitulo ii de Isaías 499

306. Contesto de Miquéas 511

310. Exposicion del salmo xlv que confirma el sistema propuesto... 515

Párrafo Páylna

324. Interesantes reflexiones sobre el versículo C del mismo salmo 523 337. Jesusalén, sus castigos, su perdon, su ruina y su futura

grandeza 530

340. «Sí espone un lugar de Daniel que parece oponerse al futuro

glorioso estado de Jerusalén 532

350. Importa mucho distinguir el fin del mundo y el fin del siglo... 538 353. Esplicase un lugar de Jerejnias que tambien parece contrario

á la instauracion de Jerusalen 540

360. Célebre profecía de Tobías 544

364. Concordancia entre otros muchos profetas y Tobias.i 548 LA

VENIDA DEL MESÍAS

EN

GLORIA Y M A GESTAD.

FENÓMENO V.

LOS JUDIOS.

1. En las ideas ordinarias sobre la venida del Mesías en gloria y magestad, parecerá sin duda un despropósito nombrar á los judios, ó traerlos á consideracion. Como estas ideas son todas favorables (ni se admite alguna que de algun modo no lo sea) así como deben quedar escluidas muchísimas cosas, aunque se hallen espresas en la escritura de la verdad; así deben entre ellas quedar tambien escluidos los judios: así, deben mirarse estos infelices, como absolutamente abandonados del Dios de sus padres: así, deben considerarse como un árbol del todo seco, incapaz de reflorecer, y solo bueno para el fuego: así, debe creerse ó suponerse, que Dios no tiene ya sobre ellos algun designio particular, digno de su grandeza: así, debe concluirse en tono de seguridad, que estos semi hombres nada tienen ya que esperar para esta venida de su Mesías; pues no habiendo creido la primera, deberán temer la segunda, no desearla. 2. Mas los que no admitiendo ciegamente las ideas or

TOMO II. , B

dinarías; los que poniendo aparte toda preocupacion quisieren ver por sus ojos lo que hay sobre los judios en la Escritura, á la verdad, parece poco menos que imposible, que no entren en otros pensamientos muy diversos, ó cuando menos, en grandes y vehementísimas sospechas. Sí, amigo mio: los judios, esos míseros, esos vilísimos hombres, mirados apenas como hombres, y casi como hombres de otra especie inferior, deben hacer, segun todas las Escrituras, una gran figura, y una de las figuras mas principales en el misterio grande de la venida del Mesías, que todos esperamos. Casi en todas las observaciones que en adelante tenemos que hacer, nos es preciso no perderlos de vista; pues aunque no querámos, se nos ponen delante. Por tanto, parece conveniente, y aun esencial al asunto que tratamos, hacer primero algunas observaciones sobre los judios, considerando atentamente y con toda formalidad, siquiera alguna de las muchas y grandes cosas que sobre ellos nos dicen las santas Escrituras.

3. De tres modos, ó en tres estados infinitamente diversos entre sí, podemos considerar á los judios. El primero es, el que tuvieron antes del Mesías, ya se tome su principio desde la vocacion de Abrahan, ó desde la salida de Egipto, y promulgacion de la ley, ó desde su establecimiento en la tierra prometida á sus padres. El segundo es, el que han tenido y tienen todavía despues de la muerte del Mesías, y en consecuencia de haberlo reprobado, y mucho mas de haberse obstinado en su incredulidad. El tercero es, aun futuro, ni se sabe cuando será. En estos tres estados los considera y habla de estos frecuentísimamente la Escritura, y en cada uno de ellos los considera en cuatro maneras, ó en cuatro aspectos principales.

4. En el primer estado, antes del Mesías, los considera, . primero: como proprietarios y legítimos dueños de toda aquella porcion de tierra, de que el mismo Dios hizo á sus padres una solemne y perpetua donacion. A tu posteridad daré esta tierra*: toda la tierra que registras, daré á

* Semini tuo dabo terram hanc. — Gen. xv, 18.

ti y á tu posteridad para siempre *. Segundo: los considera como pueblo único de Dios, ó iglesia suya, que es lo mismo. Tercero: como una verdadera y lejítima esposa del mismo Dios, cuyos desposorios se celebraron solemnísimamente en el desierto del monte Sínay, con pleno consentimiento de ambas partes, y con escritura auténtica y pública (que se conserva intacta é incorruptible hasta nuestros dias) en que constaban las obligaciones recíprocas de ambos contrayentes +. Cuarto: los considera como vivos, con otra especie de vida infinitamente mas estimable que la vida natural.

5. En el segundo estado, despues del Mesías, los considera, primero: como desterrados de su pátria, y esparcidos á todos vientos, y como abandonados al desprecio, á la irrision, al ódio y barbárie de todas las naciones. Segundo: como privados del honor y dignidad de pueblo de Dios, y como si Dios mismo no fuese ya su Dios. Tercero: como una esposa infiel ó ingratísima, arrojada ignominiosísünamente de la casa del esposo, despojada de todas sus galas y joyas preciosas que se le habian dado con tanta profusion, y padeciendo los mayores trabajos y miserias en su soledad, en su deshonor, en su abandono total del cielo y de la tierra. Cuarto: los considera como privados de aquella vida que tanto los distinguia de los otros vivientes, cuyos huesos (consumidas las carnes) quedan secos, áridos, y esparcidos en el gran campo de este mundo, como si fuesen huesos de bestias.

6. En el tercer estado todavía futuro, pero que se cree y espera infaliblemente, los considera la divina Escritura, lo primero: como recogidos por el brazo omnipotente de Dios vivo de entre todos los pueblos y naciones del mundo, donde él mismo los tiene esparcidos, y como restituidos á su pátria, y restablecidos en ella, para no moverlos jamas: y los plantaré, (dice por Jeremías) y no los arrancaré...Y los plantaré sobre su tierra: y nunca mas los

• Omnem terram, quam conspicis, tibí dabo, et semini tuo usqiie in sempiternum, &c.— Gen. xiii, 15. t Exod. xxxi, 16, 17, et Eze(|. xvi, 60.

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