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mas célebres; sino aun desde que comenzó el imperio, ó el principado de un hombre solo sobre muchos que llamamos monarquía; lo cual como se lee en el capítulo x, versículo 10 del Génesis, tuvo su primer principio en Babilonia.

399. En este aspecto, pues, me parece á mí que consideran los Profetas á Babilonia, cuando le anuncian con tantas, tan vivas y tan magníficas espresiones, cosas que hasta aora no se han visto en el mundo, ni se han verificado de modo alguno en aquella primera y antigua Babilonia. Considerada Babilonia en este aspecto, se entienden al [punto sin embarazo alguno dichas profecías; las cuales sin esto quedan ciertamente algo mas que dificiles, oscuras ó inaccesibles. Este mismo aspecto parece que es el que tuvieron muy presente los apóstoles S. Pedro y S. Juan, cuando la dieron el nombre propio de Babilonia á aquella gran ciudad, que en su tiempo era la señora del mundo, como la capital del imperio romano. Es verdad que este imperio ha bajado muchos días ha, desde el vientre hasta los pies y dedos de la estátua; mas con todo eso podémos decir, que persevera, no fisica sino moralmente, en uno de sus efectos principales, dignos por cierto de todas las atenciones de los Apóstoles y Profetas. Persevera, digo, moralmente en lo que es relativo al pueblo de Israél (pueblo propio de los unos y de los otros:) persevera, vuelvo á decir, .en cuanto al cautiverio y dispersion entera y completa de este pueblo infeliz, ejecutada por los Romanos despues de la muerte del Mesías, y continuada, confirmada' y agravada por el cuarto imperio: y persevera tambien moralmente perseverando en su lustre, gloria y esplendor aquella misma ciudad, que fué corte y capital del mismo imperio; y aora lo es de un, estado ó imperio pequeño en lo material, mas en lo espiritual de un imperio ó estado mayor, cual es, ó debia ser todo el orbe cristiano.

400. No sé, amigo mio, si en este último punto me he esplicado bien: pienso que no; mas no por eso quedo sin consuelo, ó sin esperanza cierta y segura. Lo que falta á mi esplicacion lo puede suplir muy bien abundante y copiosamente vuestra juiciosa reflexion. Os remito de nuevo al fenómeno iii, párrafo xiv, cuyo título es: la muger sobre la bestia.

RESUMEN O CONCLUSION.

PÁRRAFO VIII.

401. En suma: aquella antigua Babilonia situada en el Eufrates, ya no existe en el mundo: dias ha que murió; ni hay esperanza alguna que resucite jamas: ni será edificada, hasta en generacion y generacion... no morará allí varon, ni la habitará hijo de hombre *. Con todo eso las profecías que hay contra Babilonia no se han verificado hasta aora plenamente. Digo plenamente, porque aunque Babilonia se destruyó (que es una de las cosas que anucian claramente los Profetas) mas no se destruyó de aquel modo, y con aquellas circunstancias particulares que se leen espresas en sus profecías.

402. Muchos autores, no solamente de los intérpretes de la Escritura, mas tambien los historiadores, entre ellos el sábio y pio Mons. Rolin, en su historia antigua, hablan de la destruccion de Babilonia, y citan las profecías con una especie de confianza y seguridad, como si dicha destruccion y dichas profecías estuviesen perfectamente de acuerdo. Mas si les preguntamos por curiosidad, ¿ de qué monumentos, de qué archivos y de qué fuentes han sacado unas noticias tan singulares? nos hallámos con la estrena y gran novedad, de que realmente no han tenido otras fuentes, ni otros archivos, ni otros monumentos sino las mismas profecías, las cuales han suplido por todo. Bien: y si hay monumentos en contra, ciertos y seguros, no digo solamente en la historia profana (que esto importa poco),

* Nec extruetur usque ad geuerationem et generationem... non habitabit ibi vir, et non incolet eam fiKus hominis.—Jerem.l, 39, 40.

sino mucho mas en la historia sagrada: en este caso ¿ no sería cosa justísima no hacernos desentendidos de dichos monumentos? Pues así es.

403. Por lo que toca á la historia sagrada, os he hecho ya notar en varias partes de este fenómeno algunos monumentos y noticias ciertas, del todo incompatibles con las profecías. Pudiera haber notado otras muchas mas con poco trabajo material; mas ¿ para qué? ¿ No bastan y aun sobran las que quedan notadas? Por lo que toca á la historia profana, me parece que bastará deciros ó acordaros, que Alejandro Magno murió en Babilona 200 años despues que Babilonia debia estar enteramente destruida, si los Profetas hubiesen hablado de ella directa é inmediatamente.

404. Fuera de esto, tambien os he hecho notar (y debeis notarlo con especial cuidado y exactitud), que todas aquellas cosas y circunstancias mas graves, que miradas las profecías ciertamente faltaron en la destruccion de la antigua Babilonia, se ven aparecer y como resucitar, despues de algunos siglos, en el Apocalipsis de S. Juan; y esto como unas cosas propias y peculiares, no de aquella antigua y difunta Babilonia, sino de otra nueva que todavia existe, para cuando llegue para aquel tiempo y momentos, que puso el Padre en su propio poder.

405. Del mismo modo discurrimos de los cautivos de Babilonia, segun las profecías. Muchos dias, ó muchos siglos ha que salieron de aquella antigua Babilonia algunos cautivos de Judá. Mucho siglos ha que se establecieron de nuevo en la Judéa: muchos siglos ha que edificaron de nuevo su templo y ciudad de Jerusalén. Mas con todo, es cierto é innegable (cuanto puede estenderse esta palabra certeza en asuntos semejantes), que las profecías innumerables que hablan en general de la vuelta de los cautivos á su tierra, no se han verificado, ni una entre mil. No hay duda que algunos de los cautivos, que habia hecho trasla . dar a Babilonia Nabucodonosór rey de Babilonia, y volvieron á Jesusalén, y Judá *: mas ni aquella salida de Babilonia, ni aquella vuelta, ni aquel nuevo establecimiento en Jerusalén y Judéa, sucedió entónces de aquel modo y con aquellas circunstancias gravísimas, que anuncian clara y distintamente las profecías.

406. Pues á todo.esto ¿qué podrémos decir? ¿Que las profecías se han falsificado? ¿ Que los Profetas erraron, ó el Espíritu Santo que habló por ¡os Profetas? ¿ Que los Profetas finjieron aquellas cosas por orgullo de su corazon ?; Que Dios ha faltado a su palabra? Todos estos despropósitos se presentan naturalmente y como de tropel; 6 es muy fácil que se presenten á cualquier hombre reflexivo, por pio que sea, si por otra parte no tiene ni admite otras ideas, que las que puede dar el sistema ordinario. Mas estos mismos despropósitos ú otros semejantes se desvanecen al punto, si dejado por un momento el sistema ordinario de los doctores é intérpretes, nos atenémos al sistema ordinario de la Escritura. En este sistema (si es lícito darle este nombre) todo se compone sin la menor dificultad. Es cierto que las profecías no se han cumplido hasta la presente; mas tambien es cierto que todavía no se ha acabado el mundo. Tambien es cierto que los cautivos, de quienes se habla, existen todavía en el mundo, y existen en calidad de cautivos. Tambien es cierto que no ha sido posible esterminarlos, ni confundirlos con las otras naciones, ni iluminarlos, ni abrirles el oido interno, ni quitarles el corazon de piedra, ni el velo del corazon, &c.: cosas todas que están clarísimamente anunciadas en las mismas profecías. ¿ Quién, pues, nos impide el pensar y decir libremente lo que de suyo se presenta á la razon, ilustrada con la lumbre deja fe? ¿Quién nos impide el pensar y decir libremente, que así como ya se han cumplido muchísimas profecías, de las que se leen en las Escrituras, así se cumplirán á su tiempo. otras muchas que toda

• Quam transtulerat Nabuchodonosor rex Babylonis in Babylonem, et reversi sunt Jerusalem et Judeam. — 1 Etdr. H, I.

via quedan? ¿ Hay cosa mas conforme á razon, ni ma digna de Dios 1 Piensen, pues, los hombres como pensaren, y acomoden como les fuere posible ó imposible; siempre será verdadera aquella sentencia del Apostol: Dios es veraz: y todo hombre falaz, como está escrito*.

407. De todo lo que hemos observado en estos dos últimos fenómenos, la conclusion sea: Que aquellas dos grandes fortalezas donde se acojen con todas sus ideas los intérpretes de la Escritura (es á saber: Babilonia y sus cautivos, en cuanto se puede; y en cuanto no se puede, que es casi todo, la Iglesia cristiana, compuesta de las gentes que entraron en lugar de los Judios) son en realidad dos fortalezas que tienen mucho de perspectiva. No hay duda, que miradas de cierta distancia, muestran una gran apariencia, é infunden no se qué de pavor; mas la apariencia y pavor van desapareciendo, al paso que los ojos ó la reflexion se van acercando.

408. Lo primero: la Iglesia cristiana no puede faltar. Es su edificio tan indestructible y eterno, como lo es el fundamento sobre que estriba, que es Cristo Jesus; pero sin faltar la Iglesia cristiana, puede muy bien aora (como pudo en otros tiempos) mudarse el candelero de una parte á otra, é inclinarse el cáliz para este y para aquel f: porque como está escrito, sus heces no se han apurado: beberán todos los pecadores de la tierra%: y como nos advierte el Apostol:...Dios todas las cosas encerró en incredulidad, para usar con todos de misericordia^.

409. Lo segundo: salieron de Babilonia algunos cautivos; mas no salieron como anuncian las profecías claramente; pues no salieron libres, ni salieron santos, ni salieron con el corazon circuncidado, ni salieron de todos los países

* Est autem Deus verax: omnis autem homo mendax, sicut scriptum est.—Ad Rom. iii, 4.

t Ex hoc in hoc. — Ps. lxxiv, 9.

% Fsex ejus non est exinanita: bibent omnes peccatores terrae.—Ib.

§ Conclusit enim Deus omnia in incredulitatc, ut omnium misereatur. —Ad Rom. xi, 32.

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