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la salud á los gentiles, para incitarlos, á la imitacion. Y si el pecado de ellos son las riquezas del mundo, y el menoscabo de ellos las riquezas de los gentiles; ¿ cuanto mas la plenitud de ellos? Porque con vosotros hablo, gentiles: Mientras que yo sea Apostol de las gentes, honraré mi ministerio, por si de algun modo puedo mover á emulacion á los de mi nacion, y hacer que se salven algunos de ellos. Porque si la pérdida de ellos es la reconciliacion del mundo: ¿ qué será su restablecimiento, sino vidá ¿le los muertos? Y si el primer fruto es santo, ¡o es tambien la masa: y si la raiz es santa, tambien los ramos. Y si algunos de los ramos fueron quebrados, y siendo acebuche, fuiste ingerido en ellos, y has sido hecho participante de la raiz, y de la grosura de la oliva, no te jactes contra los ramos. Porque si te jactas, no sustentas á la raiz, sino la raiz á tí. Pero dirás: ios ramos han sido quebrados, para que yo sea ingerido. Sien: por su incredulidad fueron quebrados: mas por la fe estás en pie: pues no te engrías por eso, mas antes teme. Porque si Dios no perdonó á los ramos naturales: ni menos te perdonará á tí. Mira pues la bondad y la séveridad de Dios: la severidad para con aquellos que cayeron; y la bondad de Dios para contigo, si permanecieres en la bondad: de otra manera serás tambien cortado. Y aun ellos si no permanecieren en la incredulidad, serán ingeridos: pues Dios es poderoso para ingerirlos de nuevo. Porque si fuiste cortado del natural acebuche, y contra natura has sido ingerido en buen olivo; l cuanto mas aquellos, que son naturales, serán ingeridos en su propio olivo *?

• Dico ergo: {Numquid sic offenderunt ut caderent? Absit. Sed illorum delicto, salus est gen ti luis, ut illos ¡emulen tur. Quod si delictum illorum divitiae sunt mundi, et diminutio eorum divitiae gentium: ; quanto magis plenitudo eorum? Vobia enim dico gentibus: Quamdiu quidem ego sum Gentium Apostolus, mínisterium moum honorificabo, si quomodo ad eemulandum provocem carnem meam, et salTos faciam aliquos ex illis. Si enim amissio eorum, reconciliatio est mundi: ¿ quae assumptio, nisi vita ex mortuia? <. Quód si delibatio sancta est, et inassa: et si radix sancta, et rami. Quód si aliqui ex PARTE TERCERA.

289. Mas no quiero, hermanos, que ignoreis este misterio (porque no seais sábios en vosotros mismos) que la ceguedad ha venido en parte á Israél, hasta que haya entrado la plenitud de las gentes, y que asi todo Israél se salvase, como está escrito: Vendrá de Sión (b á Sibn} el libertador, que desterrará la impiedad de Jacob. Y esta será mi alianza con ellos: cuando quitare sus pecados. En verdad, segun el evangelio, son enemigos por causa de vosotros: mas segun la eleccion son muy amados por causa de sus padres. Pues los dones y vocacion de Dios son inmutables *.

PARTE CUARTA.

290. Porque como tambien vosotros en algun tiempo no creisteis á Dios, y aora habeis alcanzado misericordia por la incredulidad de ellos: Así tambien estos aora no

ramis fracti sunt, tu autem cum oleaster csses, insertus es in illis, et socius radicis, et pinguedinis oliva; factus es, noli glorian adversus ramos. Quod si gloriaría, non tu radicem portas, sed radix te. Dices ergo: Fracti sunt rami, ut ego inserar. Bene: propter incredulitatem fracti sunt. Tu autem fide stas: noli altum sapere, sed time. Si enim Deus naturalibus ramis non pepercit: ne forte nec tibi parcat. Vide ergo bonitatem, et severítatem Dei: in eos quidem qui ceciderunt, severitatem: in te autem bonitatem Dei, si permanseris in bonitate: alioquin et tu excidens. Sed et illi, si non permanserint in incredulitate, inserentur: potens est enim Deus iteruna inserere illos. Nam si tu ex naturali excisus es oleastro, et contra naturam insertus es in bonam olivam: < quanto magis ii, qui secundum naturam inserentur suae olivae ? — Ad Rom. xi, 11 tuque ad 24.

• Nolo enim vos ignorare, fratres, mysteríum Loe (ut nonsitis vobis ipsis sapientes) quia excitas ex,.parte contingit in Israel, donee plenitudo gentium intraret, et sic omnis Israel salvas fieret, sicut scriptum est: Veniet ex Sion (sive ad Sion), qui eripiat, et avertat impietatem á Jacob. Et hoc illis, á me testamentum: cum abstulero peccata eorum. Secundum Evaugelium quidem inimici propter Tos: secundum electionem autem charissimi propter patres. Siné poenitentia enim sunt dona, et vocatio Dei. — Ad Rom. xi, 25 utque ad 29.

han creido en vuestras misericordias: para que ellos alcancen tambien misericordia. Porque Dios todas las cosas encerró en incredulidad, para usar con todos de misericordia. ¡ O profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡ Cuan incomprensibles son sus juicios, ¿impenetrables sus caminos! Porque i quién entendió la mente del Señor? O ¿ quien fué su consejero? O ¿ quién le dió á él primero, para que le sea recompensado? Porque de él, y por él, y en él, son todas las cosas: a él sea gloria en los siglos. Amen *.

REFLEXIONES.

PARRAFO VIII.

291. Esta cuarta parte del discurso de S. Pablo (empecemos por aquí) no contiene otra cosa que una proposicion j una esclamacion. La proposicion descubre y afirma un misterio oculto que ninguno pudiera saber, ni aun el mismo Apostol sin revelacion espresa de Dios. Este misterio debe ser sin duda muy grande, pues solo propuesto en cuatro palabras, ha producido dos efectos, ambos grandes y bien notables, aunque muy diversos entre sí. Un efecto produjo en el Apostol mismo, luego al punto que reveló el misterio inspirado por el Espíritu Santo. Otro efecto, al parecer infinitamente diverso, ha producido en los doctores que verosímilmente han mirado dicha proposicion por todos sus aspectos. El efecto que produjo en S. Pablo, fué hacerlo prorumpir inmediatamente en aquella célebre escla

* Sicut enim aliquando et vos non credidistis Deo, mme autem misericordiam consecuti estis propter incredulitatem illorum: Ita et isti nunc non crediderunt in vestram misericordiam: ut et ipsi mise, ricordiam consequantur. Conclusit enim Deus omnia in iueredulitate, ut omnium misereatur. ¡ O altitudo divitiarum sapientise, et scientiae Dei!; Quftm incomprehensibilia sunt judicia ejus, et investigabiles vise ejus! ¡ Quis enim cognovit sensum Domini? ¿ Aut quis consiliarius ejus fuit í ¿ Aut quis prior dedit illi, et retribuetur ei! Quoniam ex ipso, etperipsum, et in ipso, sunt omnia: ipsi gloria in saecula. Amen. —Ad Rom. xi, 30, tuque ud 36.

macion, que es una de las piezas mas sublimes, mas espresivas y mas religiosas que se leen en todas las Escrituras. ; O profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! Mas el efecto que ha producido en los doctores, ¿ cual será 1 Confieso, amigo mio, que me falta el ánimo para decirlo; y ciertamente omitiera esta verdad (como omito tantas otras que vos no sabeis), si por otra parte no entendiese, que en las presentes circunstancias debo tambien honrar mi ministerio, no disimulando una verdad tan importante por respetos puramente humanos. Hablando, pues, francamente, y salvo el respeto que se les debe, el efecto que ha producido en ellos, segun el sistema favorable, ha sido no admitir dicha proposicion, ni el misterio contenido en ella, segun está, sino despues de bien acrisolado, despues de bien limado, y despues de haberle quitado algunas superfluidades, no solo molestas é incómodas, sino tambien absolutamente insufribles. ¿ No me entendeis 1

292. Así suavizada la proposicion, y dulcificado el misterio, yo pregunto aora: ¿qoé juicio podrémos hacer de la gran esclamacion de S. Pablo? ¿ Qné quiere decir en la boca ó pluma del doctor de las gentes, una esclamacion tan espresiva, y tan llena de religioso entusiasmo, para una cosa respectivamente tan pequeña: para una proposicion, digo, que despues de bien acrisolada, ó pasada, esto es, por él, ya no contiene misterio alguno digno de tal esclamacion í l No podrémos con razon decir, que el doctor y maestro de las gentes, podia haber reservado una pieza tan sublime para otro misterio mayor? ¿ No podrémos con razon decir, que su esclamacion, por el mismo caso que es tan sublime, parece un verdadero despropósito 1

293. En efecto, supongámos por un momento que la proposicion así moderada y dulcificada, como se halla en los doctores, sea en la realidad lo que intentó decirnos el apostol S. Pablo: supongámos que esta proposicion reducida á sus justos quilates, solo contenga, ó solo deba contener este pequeño misterio: Porque como tambien vosotros (las gentes) en algun tiempo no creisteis a Dios, y curra habeis alcanzado misericordia por la incredulidad de ellos: Así tambien estos aora no han creido en vuestra misericordia: para que ellos alcancen tambien misericordia. Porque Dios todas las cosas encerró en incredulidad, para usar con todos de misericordia. Esto es: así como vosotros, Gentiles, no conocíais al verdadero Dios, ni creiais en él, y no obstante, aora habeis hallado misericordia sin buscarla, por la incredulidad de los Judios; así estos no creen aora en vuestra misericordia, y no obstante esta incredulidad y obstinacion presente, hallarán tambien misericordia en alguu tiempo: esto es, al fin del mundo: porque provocados de vuestro buen ejemplo, y avergonzados de haber creido en el Anticristo, abrirán finalmente los ojos, creerán en Cristo, y la Iglesia los recibirá en su seno. Ya veis, que la proposicion de que vamos hablando, no está todavia concluida: le falta una cláusula brevísima; pero tan llena de sustancia, que ella sola aclara toda la proposicion, y produce al punto la esclamacion: Porque Dios todas las cosas encerró en incredulidad, para usar con todos de misericordia. ¿ Qué quiere decir esta breve cláusula 1 A S. Pablo le pareció un misterio tan alto, que confesando tácitamente su pequenez, esclamó diciendo: / O profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡ Cuan incomprensibles son sus juicios, é impenetrables sus caminos!

294. Mas esta misma cláusula despues de pasada por el crisol, se ve ya tan pequeña, y su misterio tan claro, que no parece digno de tal esclamacion. Parece que el Apostol debia haber reservado una pieza tan sublime para otro misterio mayor. Despues de dulcificada la cláusula con todo su misterio, el sentido único que le queda es este: Porque Dios todas las cosas encerró en incredulidad, para usar con todos de misericordia. Dios ha permitido que todos los hombres, así Gentiles como Judios, cayesen en el gravísimo delito de la infidelidad ó incredulidad, y que en él estuviesen todos comprendidos y como encarce

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