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plata á los príncipes de los sacer-
dotes y á los Ancianos, diciendo:
Yo he pecado, pues he vendido
la sangre inocente. A lo que dije-
ron ellos: A nosotros ¿qué nos im-
porta ? Allá te las hayas.
5 Mas él, arrojando el dinero en
el templo, se fué; y echándose un
lazo, desesperado, se ahorcó.
6 Pero los príncipes de los sacer-
dotes, recogidas las monedas, dije-
ron: No es lícito meterlas en el te-
soro del templo, siendo como son
precio de sangre;
7 y habiéndolo tratado en conse-
jo, compraron con ellas el campo
de un alfarero para sepultura de
los estrangeros.
S Por lo cual se llamó dicho cam-
po Hacéldama, esto es, campo de
sangre, y asi se llama hoy dia.
9 Con lo que vino á cumplirse lo
que predijo el profeta Jeremías, que
dice ": Recibido han las treinta mo-

nedas de plata, precio del puesto

en venta, segun que fué valuado
por los hijos de Israel;
Io y empleáronlas en la compra

del campo de un alfarero, como
me lo ordenó el Señor.
1 1. Fué pues Jesus presentado an-
te el Presidente, y el Presidente le
interrogó diciendo: ¿Eres tú el rey
de los judios o? Respondióle Jesus:
Tú lo dices: lo soy.
12 Y por mas que le acusaban
los príncipes de los sacerdotes y los
Ancianos, nada respondió.
13 Por lo que Pilato le dijo: ¿No
oyes de cuántas cosas te acusan?
1 4 Pero él á nada contestó de cuan-
to le dijo; por manera que el Presi-
dente quedó en estremo maravillado.
15 Acostumbraba el Presidente
conceder por razon de la fiesta de
la pascua la libertad de un reo, á
eleccion del pueblo;
16 y teniendo á la sazon en la
cárcel á uno muy famoso, llamado
Barrabas,
1 7 preguntó Pilato á los que habian
concurrido: ¿A quién quereis que
os suelte, á Barrabas, ó á Jesus,
que es llamado el Cristo ó Mesíaso
18 Porque sabia bien que se lo
habian entregado los príncipes de

Judas, qui eum tradidit quòd dammatus esset: poenitentia ductus, retulit triginta argenteos pricipibus sacerdotum , et senioribus, 4 dicens: Peccavi, tradens sanguinem justum. Atilli dixerunt: Quid ad nos? tu videris. ó Et projectis argenteis in tempo, recessit, et abiens laqueo se suspendit, 6 Principes autem sacerdotum , acceptis argenteis, dixerunt: Non liceteos mittere in corbonam, quia pretium sanguinis est. 7 Consilio autem inito, emerunt ex illis agrum figuli; in sepulturam peregrinorum. 8 Propter hoc vocatus est ager ille, Haceldama, hoc est, ager sanguinis, usque in hodiernum diem. 9 Tu, c impletum est quod dictum est per Jeremian prophetam, dicentem: Et acceperunt triginta argenteos pretium appretiati, quem appretiaverunt à filiis Israel: 10 et deder unteos in agrum figuli, sicut constituit mihi Dominus. 1 Jesus autem stetit ante praesidem, et interrogavit eum praeses, dicens: Tu es rex Judaeorum ? Dicit illi Jesus: Tu dicis. 12 Et cum accusaretura principibus sacerdotum, et senioribus, nihil respondit. 13 Tunc dicit illi Pilatus: Non audis quanta adversum te dicunt testimónia? 14 Etnon respondit ei ad ullum verbum, ita ut miraretur praeses vehementer. 15 Per diem autem solemnem consueverat praeses populo dimittere unum vinctum, quem voluissent. 16 Habebat autem tunc vinctum insignem qui dicebatur Barabbas. 17 Congregatis ergo illis, dixit Pilatus: Quem vultis dimittam vohis: Barabbam, an Jesum, qui

* Verem. XXXII, y, 7. Zach. XI, y, 12. * El que ellos esperan tanto tiempo hace.

los sacerdotes por envidia.
19 Y estando él sentado en su
tribunal, le envió á decir su mu-
ger: No te mezcles en las cosas de
ese justo, porque son muchas las
congojas que hoy he padecido en
sueños por su causa.
2 o Entretanto los príncipes de los
sacerdotes y los Ancianos indujeron
al pueblo á que pidiese la libertad
de Barrabas y la muerte de Jesus.
2 I Asi es que preguntándoles el
Presidente otra vez, y diciendo: ¿ A
quién de los dos quereis que os suel-
te? respondieron ellos: á Barrabas.
22 Replicóles Pilato: ¿Pues qué he
de hacer de Jesus, llamado el Cristo?
23 Dicen todos: Sea crucificado.
Y el Presidente: Pero ¿qué mal ha
hecho? Mas ellos comenzaron á gri-
tar mas diciendo : Sea crucificado.
2 4 Con lo que viendo Pilato que
nada adelantaba, antes bien que
cada vez crecia el tumulto, man-
dando traer agua, se lavó las ma-
nos á vista del pueblo, diciendo:
Inocente soy yo de la sangre de
este justo: allá os lo veais vosotros.

25 A lo cual respondiendo tod el pueblo, dijo: Recayga su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos. 26 Entonces les soltó á Barrabas; y á Jesus, despues de haberlo hecho azotar, lo entregó en sus manos para que fuese crucificado. 27 En seguida los soldados del Presidente, cogiendo á Jesus y poniéndole en el pórtico del pretorio ó palacio de Pilato, juntaron al rededor de él la cohorte ó compañía toda entera; 28 y desnudándole, le cubrieron con un manto de grana"; 29 y entretegiendo una corona de espinas, se la pusieron sobre la cabeza, y una caña por cetro en su mano derecha; y con la rodilla hincada en tierra le escarnecian, diciendo: Dios te salve, Rey de los judios. 3 o Y escupiéndole, tomaban la caña y le herian en la cabeza. 31. Y despues que asi se mofaron de él, le quitaron el manto; y habiéndole puesto otra vez sus pro

dicitur Christus? 18 Sciebat enim quòd per invidiam tradidissent eum. 19 Sedente autem illo pro tribunali, misitad eum uxor ejus, dicens: Nihil tibi, et justo illi: multa enim passa sum hodie per visum propter eum. 20 Principes autem sacerdotum, et seniores persuaserunt popuis ut peterent Barabbam, Jesum veró perderent. 21 Respondens autem praeses, ait illis: Quem vultis vobis de duobus dimitti ? At illi dixerunt: Barabbam. 22 Dicit illis Pilatus : Quid igitur faciam de Jesu , qui dicitur Christus ? 23 Dicunt omnes: Crucifigatur. Ait illis praeses: Quid enim mali fecit? Atilli magis clamabant dicentes: Crucifigatur. 24 Videns autem Pilatus quia nihil proficeret, sed magis tumultus fieret, accepta aqua, lavit manus coram populo, dicens: Innocens ego sum à sanguine justi hujus: vos videritis. 25 Et respondens universus populus, dixit: Sanguis ejus super nos, et super filios mostros. 26 Tunc dimisit illis Barabbam : Jesum autem flagellatum tradidit eis ut crucifigeretur. 27 Tunc milites praesidis suscipientes Jesum in praetorium , congregaveruntad eum , universam cohortem : 28 Et exuentes eum , chlamydem coccineam circumdederunt ei; 29 et plectentes coronam de spinis, posuerunt super caput ejus, et arundinem in dextera ejus. Et genu flexo ante eum, illudebant ei, dicentes: Ave Rex Judaeorum. 30 Et expuentes in eum, acceperuntarundinem, et percutiebant caput ejus. 31 Et postquam illuserunt ei, exuerunt eum chla

0 una capa de color carmesí, á manera de púrpura Real.

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vestidos, le sacaron á crucificar. 32. Al salir de la ciudad encontraron un hombre natural de Ciy ene, llamado Simon, al cual obligaron á que cargase con la cruz de Jesus. 83 Y llegados al lugar que se llama Gólgota, esto es, lugar del calvario ó de las calaveras, 34 allí le dieron á beber vino mezclado con hiel; mas él habiéndolo probado no quiso beberlo". 35 Despues que le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos echando suertes. Con esto se cumplió la profecía que dice: Repartieron entre sí mis vestidos, y sortearon mi túnica. 35 Y sentándose junto á él le guardaban. 37 Pusiéronle tambien sobre la cabeza estas palabras que denotaban la causa de su condenacion: EsTE Es JEsUs EL REY DE Los JUDIos. 38 Al mismo tiempo fueron crucificados con él dos ladrones, uno á la diestra y otro á la siniestra, 39 Y los que pasaban por alli le

blasfemaban y escarnecian menean-
do la cabeza y diciendo:
4 o Ola, tú que derribas el templo
de Dios y en tres dias lo reedifi-
cas, sálvate á ti mismo: si eres el
Hijo de Dios, desciende de la cruz.
4 1 De la misma manera tambien
los príneipes de los sacerdotes, á
una con los escribas y los Ancianos,
insultándole, decian :
42 A otros ha salvado, y no pue-
de salvarse á sí mismo: si es el
Rey de Israel, baje ahora de la cruz
y creerémos en él.
43 Él pone su confianza en Dios;
pues si Dios le ama tanto, líbrele
ahora, ya que él mismo decia: Yo
soy el Hijo de Dios.
4 4 Y eso mismo le echaban en
cara aun los ladrones que estaban
crucificados en su compañia.
45 Mas desde la hora sesta hasta
la hora de nona, quedó toda la
tierra cubierta de tinieblas.
46 Y cerca de la hora nona es-
clamó Jesus con una gran voz, di-
ciendo: EL1, EL1, LAMMA sABAc-
tras o esto es: Dios mio, Dios mio,

myde, et induerunt eum vestimentis ejus, et duxerunt eum ut crucifigerent. 32 Exeuntes autem invenerunt hominem Cyrenaeum , nomine Simonem: hunc angariaveruntut tolleret crucem ejus. 33 Et venerunt in locum , qui dicitur Golgotha, quod est cavariae locus. 54 Et dederunt eivinum bibere eum felle mixtum, Et cum gustasset, noluit bibere, 35 Postquam autem crucifixe unt eum , diviserunt vestimenta ejus, sortem mittentes: ut impleretur quod dictum est per Prophetam dicentem: Diviserunt sibi vestimenta mea, et super vestem meam miserunt sortem. 36 Et sedentes servabant eum. 37 Et imposuerunt super caput ejus causam scriptam: HIc Est JEsUs REx JUD Eor UM. 33 Tunc crucifixi sunt cum eo duo latrones: unus a dextris, et unus à sinistris. 33 Praetereuntes auten blasphemabant eun moventes capita sua, 40 et dicentes: Vah qui destruis templum Dei, et in triduo illud reaedificas, salva temetipsum : si Filius Dei es , descende de cruce. 4 Similiter et principes sacerdotum illudentes cum scribis et senioribus dicebant: 42 Alios salvos fecit, seipsum non potest salvumn facere: si rex Israel est, descendat nunc de cruce, et credimus ei: 43 Confidit in Deo: liberet nunc, si vult eum: dixit enim : Quia Filius Dei sum.44ldipsum autem et latrones, qui crucifixi erant cum eo, improperabantei. 4ó A sexta auten hora tenebrae factae sunt super universam terram usque ad horam nonam. 46 Et circa horam nonam clamavit Jesus voce magna,

" No por su amargura, sino por ser un calinante que se daba á los ajusticiados. o,

/

¿por qué me has desamparado?
á7 Lo que oyendo algunos de los
circunstantes decian: A Elías llama
éste.
48 Y luego corriendo uno de ellos,
tomó una esponja, empapóla en vi-
nagre, y puesta en la punta de una
caña, dábasela á chupar.
49 Los otros decian: Dejad, vea-
mos si viene Elías á librarle.
5 o Entonces Jesus, clamando de
nuevo con una voz grande y sono-
ra, entregó su espíritu.
5 1 Y al momento el velo del tem-
plo se rasgó en dos partes de alto
á bajo, y la tierra tembló, y se par-
tieron las piedras;
52 y los sepulcros se abrieron, y
los cuerpos de muchos santos, que
habian muerto, resucitaron.
53 Y saliendo de los sepulcros
despues de la resurreccion de Je-
sus , vinieron á la ciudad santa, y
se aparecieron á muchos.
-5 Entretanto el centurion y los
que con él estaban guardando áJe-
sus, visto el terremeto y las cosas
que sucedian, se llenaron de grande
temor, y decian: Verdaderamente

que este hombre era Hijo de Dios.
55 Estaban tambien alli á lo lejos
muchas mugeres, que habian segui-
do á Jesus desde Galiléa para cui-
dar de su asistencia :
56 de las cuales eran María Mag-
dalena, y María madre de Santiago
y de José, y la madre de los hijos
de Zebedéo.
57 Siendo ya tarde compareció
un hombre rico, natural de Arima-
téa, llamado José, el cual era tam-
bien discípulo de Jesus.
58. Este se presentó á Pilato y le
pidió el cuerpo de Jesus, el cual
mandó Pilato que se le entregase.
59 José pues, tomando el cuerpo
de Jesus, envolviólo en una sábana
limpia,
6 o y lo colocó en un sepulcro
suyo que habia hecho abrir en una
peña, y no habia servido todavia;
y arrimando una gran piedra, cerró
la boca del sepulcro y fuése.
61. Estaban alli María Magdalena
y la otra María sentadas enfrente
del sepulcro.
62. Al dia siguiente, que era el
de despues de la preparacion del

dicens: Eli, Eli, lamma sabacthani? hoc est: Deus meus, Deus meus, ut quid dereliquisti me ? 47 Quidam autem illic stantes, et audientes, dicebant: Eliam vocatiste. 48 Et continuó currens unus ex eis acceptam spongiam implevit aceto, et imposuit arundini, et dabat ei bibere. 49 Caeteri verò dicebant: Sine, videamus anveniat Elias hiberans eum. 50 Jesus autem iterum clamans voce magna, emisit spiritum. ó 1 Et ecce velum templi scissum est in duas partes à summo usque deorsum, et terra mota est, et petrae scissae sunt, 52 et monumenta aperta sunt, et multa corpora sanctorum, qui dormierant, surrexerunt. 53 Et exeuntes de monumentis post resurrectionem ejus, venerunt in sanctam civitatem, et apparuerunt multis. 54 Centurio autem, et qui cum eo erant, custodientes Jesum , viso terrae motu et his quae fiebant, timuerunt valde, dicentes: Vere Filius Dei eratiste. 55 Erant autem ibi mulieres multae à longe, quae secutae erant Jesum a Galilaea , ministrantes ei: 56 inter quas erat María Magdalene, et Mlaria Jacobi et Joseph mater, et mater filiorum Zebedaei. 57 Cum autem serò factum esset, venit quidam homo dives ab Arimathaea, nomine Joseph, qui et ipse discipulus erat Jesu. 58 Hic accessitad Pilatum, et petiit corpus Jesu. Tunc Pilatus jussit reddi corpus. 59 Et accepto corpore, Joseph involvit illud in sindone munda. 80 , Et posuit illed in monumento suo novo, quod exciderat in petra. El advolvit saxum magnum ad ostium monumenti, et abiit, 61 Erant autem ibi Maria Magdalene, et altera Maria,

sábado, ó el sábado mismo, acudie-
ron juntos á Pilato los príncipes de
los sacerdotes y los fariséos,
63 diciendo : Señor, nos hemos
acordado que aquel impostor, es-
tando todavia en vida, dijo: Des-
pues de tres dias resucitaré.
64 Manda pues que se guarde el
sepulcro hasta el tercero dia; porque
no vayan quizá de noche sus discí-
pulos y lo hurten, y digan á la
plebe: Ha resucitado de entre los
muertos; y sea el postrer engaño
mas pernicioso que el primero.
65 Respondióles Pilato: Ahí teneis
la guardia: Id y ponedla como os
parezca.
66 Con eso yendo allá, asegura-
ron bien el sepulcro, sellando la
piedra y poniendo guardas de vista.

CAP, XXVIII. Resurreccion de Jesus: su aparicion á las santas mugeres: aparécese tambien á los apóstoles, y les promete su proteccion.

1 Avanzada ya la noche del sá

bado, al amanecer el primer dia de la semana ó domingo, vino María Magdalena con la otra María á

visitar el sepulcro.
2. A este tiempo se sintió un gran
terremoto; porque bajó del cielo
un ángel del Señor, y llegándose
al sepulcro removió la piedra, y sen-
tóse encima.
3 Su semblante brillaba como el
relámpago, y era su vestidura blan-
ca como la nieve.
4 De lo cual quedaron los guar-
das tan aterrados, que estaban como
muertoS,
5 Mas el ángel, dirigiéndose á las
mugeres, las dijo: Vosotras no te-
neis que temer; que bien sé que

venís en busca de Jesus que fué

crucificado;

6 3. no está aqui, porque ha resucitado, segun predijo. Venid y mirad el lugar donde estaba sepultado el Señor.

7 Y ahora id sin deteneros á decir á sus discípulos que ha resucitado; y hé aqui que irá delante de vosotros en Galiléa: alli le vereis. Ya os lo prevengo de antemano

8 Ellas salieron al instante del sepulcro con miedo y con gozo grande, y fueron corriendo á dar la

sedentes contra sepulchrum. 62 Altera autem die, quae est post Parascevem, convenerunt principes sacerdotum et Pharisaei ad Pilatum, 63 dicentes : Domine, recordati sumus, quia seductor ille dixit adhuc vivens: Post tres dies resurgam. 64 Jube ergo custodiri sepulchrum usque in diem tertium : ne forte veniant discipuli ejus, et furentur eum, et dicant plebi: Surrexit à mortuis; et erit movissimus error pejor priore. 65 Ait illis Pilatus: Habetis custodiam, ite, custodite sicut scitis. 66. Illi autem abeuntes, mumierunt sepulchrum , sigmantes lapidem, cum custodibus. CAPUT XXVIII. 1 Vespere autem sabbati, quae lucescit in prima sabbati, venit Maria Magdalene, et altera Maria, videre sepulchrum. 2 Et ecce terrae. motus factus est magnus. Angelus enim Domini descendit de coelo; et accedens revolvit lapidem, et sedebat super eum. 3 Erat autem aspectus ejus sicut fulgur, et vestimentum ejus sicut nix. 4 Prae timore autem ejus exterriti sunt custodes, et facti sunt velut mortui. 5 Respondens autem Angelus dixit mulieribus: Nolite timere vos: scio enim , quod Jesum, qui crucifixus est, quaeritis: 6 non est hic: surrexit enim, sicut dixit. Venite, et videte locum , ubi positus erat Dominus. 7, Et citó euntes dicite discipulis ejus quia surrexit; et ecce praecedet vos in Galilaeam: ibi eum videbitis. Ecce praedixi vobis. 8 Et exierunt citó de monumento cum timore et gaudio magno, currentes nuntiare dis

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